Terrorismo Judicial

El estado de derecho en Venezuela es inexistente desde todo punto de vista y en todos lo ámbitos del acontecer nacional. Basta con observar como el Poder Judicial está manifiestamente al servicio de los intereses gubernamentales, con lo cual hace que se desintegre uno de los pilares fundamentales de la democracia. El Poder Judicial pasó a ser un complemento más del Poder Ejecutivo y por ello es inexistente el equilibrio entre poderes y por ende el estado de derecho.

 

La Sala Constitucional de nuestro máximo tribunal de la república y desde la instalación de la nueva Asamblea Nacional, es decir, del nuevo Poder Legislativo, no ha hecho otra cosa que bloquear las iniciativas y las funciones propias y constitucionales de este poder.

 

Por otro lado, y de suma gravedad, es el hecho que nuestros tribunales de la jurisdicción penal y en total complicidad con el Ministerio Público, son los brazos ejecutores para aniquilar cualquier voz disidente, para anular con el encarcelamiento o persecución de los líderes políticos de la oposición. Entre muchísimos ejemplos: Enzo Scarano, Daniel Ceballos, Leopoldo López, Antonio Ledezma, Manuel Rosales, entre otros. Así como la gran cantidad de estudiantes y ciudadanos pesos por protestar pacíficamente o simplemente por expresarse a través de twitter. Pero recientemente y a raíz de la convocatoria a la "Toma de Caracas", el Poder Ejecutivo por medio del Servicio de Inteligencia Nacional (Sebin) desató una persecución inclemente contra los dirigentes políticos, especialmente contra los del partido político Voluntad Popular, tales como Lester Toledo, Yon Goicoechea y Delson Guárate, éstos dos últimos presos. Otro dirigente político y militante del partido Avanzada Progresista que fue aprehendido, es el profesor Carlos Melo, contra quien y de forma sistemática y por más de diez años ha sido víctima de este régimen dictatorial, tal es que en el año 2004 fue detenido por funcionarios de la Disip (hoy Sebin) presuntamente por estar en posesión de dos fusiles FAL. Imputación esta que resultó totalmente falsa y como pudo ser demostrado por medio de un vídeo con el que no contaba el organismo represor y que tiró por tierra ese vulgar montaje, por lo que hoy Carlos Melo se encuentra declarado No responsable de tales hechos. 

 

Ahora reciente, en fecha 30 de agosto de 2016, nuevamente fue detenido por funcionarios del Sebin cuando se encontraba en compañía de su esposa transitando por la 4ta transversal de Montecristo, y llevado hasta la sede de ese órgano policial sin conocer los motivos de su detención. Y no es hasta una rueda de prensa dada por el Ministro de Relaciones Interiores, Justicia y Paz, el célebre funcionario cuestionado por la Fiscalía de Nueva York, el General Néstor Reverol, que pudo conocer del por qué se le detuvo, pues según ese funcionario, le habían incautado unos artefactos explosivos. Nuevamente e invirtiendo la carga de la prueba, a Carlos Melo le corresponderá demostrar que todo se trata de una vil patraña, de una novela inventada por Néstor Reverol. Pero nada de esto sucedería si contáramos con un Poder Judicial independiente e imparcial y con un Ministerio Público como garante de la legalidad y como parte de buena fe. Entonces. ¿Quiénes son los terroristas?

 

Publicado por Joel García. @joelgarcia69

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